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Aumentar la fuerza laboral de las mujeres y disminuir las brechas de género en el mercado de trabajo tiene como efecto que las economías del mundo tengan un crecimiento más rápido, sostuvo ONU-Mujeres.

El aumento de la participación femenina en la fuerza de trabajo –o una reducción de la desigualdad entre la participación de mujeres y de hombres– produce un crecimiento económico más rápido, estimó ONU-Mujeres tras analizar varios reportes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre diferentes países.

En su informe “Hechos y cifras: empoderamiento económico”, el mecanismo de Naciones Unidas advirtió que incrementar la proporción de los ingresos en los hogares encabezados por mujeres (con recursos que ganan ellas mismas) modifica “los patrones de gasto” a favor principalmente de las hijas e hijos, según los datos aportados por la OCDE.

Se suma que los países donde las mujeres tienen menos posibilidades que los hombres de acceder a instituciones financieras, tienen economías de ingresos medios-bajos, abundó ONU-Mujeres.

También se estima que en el mundo las mujeres podrían aumentar sus ingresos hasta en 76 por ciento si se superaran las brechas de participación en el empleo y salarial entre los sexos.

Este incremento tendría un valor global de 17 millones de dólares, lo que equivale a 306 millones de pesos mexicanos, precisó el organismo internacional.

Por otra parte, las empresas también se benefician enormemente al aumentar las oportunidades para las mujeres en cargos de liderazgo, lo que –según se ha demostrado– aumenta la eficacia organizacional.

Se estima, añadió ONU-Mujeres, que las compañías donde tres o más mujeres ejercen funciones directivas registran un desempeño más alto en todos los aspectos de la eficacia como organizaciones.

En lo que respecta al campo, la instancia señaló que las mujeres realizan 43 por ciento del trabajo agrícola en los países en desarrollo; sin embargo, tienen acceso limitado a insumos y menos de 20 por ciento de ellas son propietarias de la tierra.

Esa desigualdad de género –mencionó el organismo– se debe en parte a las legislaciones que restringen las oportunidades, y representa un obstáculo para que quienes se dedican a la agricultura inviertan y se beneficien de nuevas oportunidades económicas

Asimismo, las mujeres de países en desarrollo se ven más afectadas por las brechas de género en las actividades de recolección de agua, combustibles y procesamiento de alimentos, y éstas se intensifican en contextos de crisis económica, degradación medioambiental, desastres naturales y servicios inadecuados.

Además, en condiciones de desastre natural, las mujeres pobres registran una mayor probabilidad de morir que los varones. En contraste, entre las personas con mayores recursos económicos no existe esta desigualdad.

 

ONU-Mujeres observó que casi 90 por ciento de 143 economías estudiadas tiene al menos una legislación que restringe las oportunidades económicas para las mujeres.

 

Vía CimacNoticias 

 

Por unos días, desde hoy y hasta el próximo 10 de enero, con motivo del Día de Reyes, centenas de niños que habitan los municipios mexiquenses de Nezahualcoyotl y Chimalhuacan podrán disfrutar del parque de diversiones temático instalado en los linderos del Bordo de Xochiaca, ese espacio donde se conjuntan la modernidad de un centro comercial con lo rústico de carretas de madera jaladas por burros repletas de basura que será depositada en las orillas del canal de agua que caracteriza al bordo.

Ese espacio acuático, donde el olor hediondo de la basura y las aguas negras hacen irrespirable el ambiente, es el límite entre ambos municipios. La avenida que corre alrededor del riachuelo divide es una de los pocos caminos conducentes a Chimalhuacan, entidad a la que, para entrar, debe subirse un puente cuyo final es una panorámica de la escultura Guerrero Chimalli del escultor Sebastián, cuyo costo fue de 30 millones de pesos.

Casi al pie del puente, escasos 20 metros, Irinea Buendía, mujer mayor de 60 años, con visibles canas en el cabello, pero con un enorme ímpetu y sed de justicia para las decenas de mujeres que han sido violentadas, e incluso asesinadas, en el lugar, entre ellas su hija, convoca a la comunidad vecinal a sumarse a la iniciativa de colocar una enorme cruz rosa de cuatro metros, símbolos de todos aquellos actos violentos en contra de mujeres, sobretodo feminicidios.

Dicha cruz también recuerda que este municipio, cuyo nombre significa “lugar de los que tienen escudos”, es una de las 11 localidades del Estado de México donde se decretó la alerta de género el pasado julio de 2015 debido a que en su territorio han ocurrido múltiples feminicidios y desapariciones forzadas de mujeres.

Nadie oye nada

Debajo del  puente que cruza de Neza a Chimalhuacan pasa el río de aguas negras. Junto a él se han asentado las primeras colonias que dan la bienvenida al visitante al lugar. Las calles fueron pavimentadas hace dos años. Antes, eran como la que está al costado del río, un arroyo de tierra fina.

Por las noches se llegan a oír gritos, pero nadie sale ni se asoma, asegura una de las vecinas que concurre en el lugar mientras se coloca la cruz. En voz baja, comenta que hace poco tiempo, una muchacha paso corriendo pidiendo ayuda a gritos y tocando las puertas pero nadie hizo nada. No se supo qué ocurrió. Todos tienen miedo, afirma la mujer que prefiere retirarse del lugar.

El sitio es propicio. Muchas mujeres deben tomar la vereda junto al río para salir a la Avenida del Peñón a tomar el Mexibus o algún otro transporte público. Muchas de ellas van a trabajar o estudiar al Distrito Federal o a otros municipios del Estado de México. En el camino se enfrentan a algunos grupos de hombres que aprovechan la aparente calma del lugar para ir a consumir drogas u alcohol. Después del crepúsculo, la visibilidad es limitada. Permea la oscuridad ante la falta de alumbrado público y el caudal de aguas negras es testigo silente de actos funestos como violaciones, abusos, asaltos, entre otros.

Una voz anónima recuerda que entre septiembre y octubre de 2015, la comunidad de vecinos de Xaltipac halló en las aguas del bordo el cuerpo de una chica, lo sacaron, pero no pudieron saber quién era. 

Doña Mere

Ya hacia el centro del municipio, en el barrio de Santa Elena, Irinea decide colocar otras dos cruces frente al despacho de apoyo y defensa de derechos humanos de Fidel Espinosa, quien fuera el brazo derecho de Doña Emerenciana López Martínez, conocida como Doña Mere, una activista que dio múltiples apoyos a muchas mujeres de Chimalhuacan que se enfrentaban a situaciones de violencia.

Uno de los primeros casos que atendió fue el de un grupo de muchachas, estudiantes de secundaria El Pipila, que fueron abusadas sexualmente por un comandante de policía en 1987. Una de ellas fue asesinada y la otra mal herida. Doña Mere se empeñó tanto en que hubiera justicia para estas niñas que le tomo seis años para que hubiera alguna acción legal contra el policía, quien también era hijo de una corregidora, y por tanto, gozaba de impunidad.

El caso prosiguió, pues ni ella ni la familia estuvieron conformes con la sentencia judicial de seis años. Tras varias apelaciones y haber expuesto la situación en Cuba, donde pidió ayuda internacional, se revisó la sentencia y se modificó por una de 25 años.

De allí, hasta 2014, continuo atendiendo en su casa a decenas de persona que requerían ayuda ante la ineficacia de los ministerios públicos y autoridades del municipio. Ella solía marcarles por teléfono y pregunta que ocurría con determinado caso o aparecerse en las dependencias y exigir la atención necesaria para las personas afectadas.

Por años, recorrió las calles de Chimalhuacan por las noches, cuando llegaban centenas de mujeres de trabajar, para acompañarlas y evitar que les pasara algo en el camino, por lo regular oscuro. 

Múltiples fueron los casos que atendió así como las escenas de injusticia de las cuales era testigo. El comedor de su casa, más allá de ser el refectorio, era también su oficina y área donde las mujeres lloraban y narraban desagradables experiencias.

Un lustro sin justicia

La labor de Irinea responde a la búsqueda de justicia para la resolución del caso de su hija, Mariana Lima Buendía, quien fue asesinada  por su entonces esposo, el policía judicial Julio César Hernández Ballinas, en junio de 2010, quien siempre ha señalado, en complicidad con las autoridades mexiquenses, que Mariana se suicidó.

La versión de Irinea es diferente. Mariana había decidido dejar a Ballinas debido a que sufría mucha violencia. Ya había regresado a vivir con su mamá y aquella tarde de junio decidió ir por sus cosas para no saber nada más de su esposo. No se supo más de ella hasta que Ballinas llamó a casa de Irinea a la mañana siguiente para informarle que su hija se había suicidado.

Ella no creyó la versión desde un principio, pues su hija estaba muy entusiasmada con comenzar una vida nueva. La manera en como encontró el cuerpo era muy sospechosa. Los pies parecían recién lavados, no había huellas visibles de que se hubiera ahorcado con una agujeta, como dijo el esposo, pues estaba recostada en la cama, y la supuesta carta de despedida, estaba escrita con dos tipos de letra diferentes, ninguno correspondiente a la de Mariana.

Su versión ha sido aprobada hasta por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes, en marzo de 2015, le otorgaron a Irinea un amparo para que el Estado de México volviera a emprender una investigación en torno al caso de Mariana y se determinen las verdaderas causas de su muerte.

Ella no se ha cansado de pedir justicia. En muchas ocasiones lo ha hecho en conjunto con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio. Ha decidido poner estas cruces para recordar casos como el de su hija, pero también el de Cristina Gálvez, asesinada a manos de su esposo porque el sospechaba que ella le era infiel o de Guillermina, degollada por su esposo al pensar que lo engañaba y depositada en una fosa séptica.

Por esa razón escogió lugares simbólicos. Debajo del puente que une a Chimalhuacan con Neza, y en si con el mundo, para que cada persona que llegue tenga noción de lo que ocurre con las mujeres en el municipio, y a los pies de la que fuera casa de Doña Mere, para recordar la existencia de un espacio donde se brinda ayuda y se busca justicia para las mujeres a pesar de que en el municipio no ha comenzado la implementación de la alerta de género decretada hace poco más de cinco meses.

En ninguna colonia están a la vista los números de emergencia, la gente desconoce a quien llamar en caso de una emergencia, no hay alumbrado público adecuado, no se ha dado la información correspondiente a la alerta de género y continúan escuchándose gritos de mujeres en las inmediaciones del Borde  de Xochiaca y apareciendo cadáveres de mujeres en diferentes partes de Chimalhuacan.

 

Por Leonardo Bastida Aguilar

 

Vía NotieSe 

 

Después de un año de trabajar en la producción, diseño e impresión del cómic y audio-cuento "Desaparecidas de Ecatepec", Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, "Elisa Martínez", A.C., podrá presentar este materia didáctico a inicios del año 2016, al público al que va dirigido, en el marco de la campaña "La trata de personas no es cuento. Cómics Contra la Trata: Disfruta, aprende y actúa."

Desaparecidas de Ecatepec, es una historieta educativa y audio cuento, donde se abordan temas como la violencia misógina hacia las mujeres, que incluye las desapariciones en serie de mujeres jóvenes, la violación sexual, los feminicidios y su relación con la trata de personas.

El machismo exacerbado ha provocado que muchos hombres de a pie y delincuentes tomen por la fuerza a las mujeres y adolescentes que les gustan, las priven de su libertad el tiempo que quieran, las violen, las asesinen con saña y se deshagan de sus restos sin el menor asomo de culpabilidad, como si se tratara de cosas desechables y no personas como ellos.

Otras desapariciones parecen ser ocasionadas por tratantes que reclutan con engaños, amenazas y a la fuerza a mujeres y adolescentes con fines de explotación sexual.

 

Cabe señalar que la campaña cómics contra la trata, inició la publicación de historietas educativas con esta temática en el año 2004 y desde entonces ha producido quince títulos, un manual de operación de la misma y un cuadernillo sobre auto-protección que contiene esquemas de auto-defensa individual, comunitaria y escolar ante la trata de personas.

Por Jaime Montejo

 

Vía Brigada Callejera 

 

En el marco del Encuentro Nacional de Liderazgo Positivo, en el que participaron 130 personas con VIH de 30 diferentes entidades de la República, las y los participantes establecieron una serie de acciones programáticas a corto y mediano plazo para hacer frente a la epidemia del VIH en todo el país.

Se buscará implementar dichas acciones programáticas en todas las entidades, además de generar diálogos y establecer agendas de trabajo con legisladores y actores clave en la respuesta al VIH.

Entre las acciones convenidas se encuentra el impulsar el empoderamiento de las personas con VIH y sida para así generar una cultura de denuncia de violaciones a derechos humanos. También se revisarán leyes, códigos, reglamentos y bandos de policía y buen gobierno, con el fin de identificar los obstáculos en materia de derechos humanos que enfrentan las personas con VIH y sida. Además, se pretende promover la modificación o derogación de normatividades federales y estatales en materia penal, civil, laboral o de otra índole que criminalicen a las personas con VIH y que obstaculicen el ejercicio de sus derechos humanos.

De igual forma, se estableció la necesidad de vigilar los casos de discriminación y criminalización de personas con VIH y sida a través de los mecanismos de observación en los estados; asegurar el mayor involucramiento de las personas afectadas en programas de prevención, detección y atención del VIH y el sida, y transversalizar el enfoque de género, juventud, desarrollo e inclusión social en los programas gubernamentales enfocados al VIH.

Además, las y los participantes se propusieron trabajar en el diseño de un marco normativo de planes y programas con presupuesto específico sobre derechos sexuales y reproductivos, con enfoque de las distintas poblaciones afectadas por la epidemia. Así también se pretende desarrollar, desde las organizaciones de la sociedad civil, en conjunto con la Secretaría de Salud a nivel federal y estatales, una guía que permita sensibilizar a actores clave en la construcción de las nuevas masculinidades y que responda a las necesidades de salud de las mujeres con VIH y la población trans con VIH, incluidas las y los trabajadoras sexuales.

 

Buscar aliados en otros sectores

Para cumplir con las acciones planteadas, las y los participantes en el encuentro indicaron que se requiere del apoyo de otros actores estratégicos dentro y fuera de la respuesta al VIH, tales como organismos de derechos humanos, legisladores locales y federales, medios de comunicación y, sobre todo el respaldo de las autoridades sectoriales de salud, de educación y del trabajo.

 

El objetivo de dichas acciones es retomar el tema del VIH, que ha tendido a la invisibilidad en los últimos años, y reposicionar el trabajo en la materia que realizan las personas con VIH. 

Vía Suplemento Letra S 

 

Incumplido el Objetivo de Desarrollo de Milenio, México se compromete ahora a garantizar salud sexual y reproductiva a las mexicanas… para 2030.

Hace tres lustros, se vislumbró que para 2015 el Estado mexicano garantizaría que las mujeres no perderían la vida durante su embarazo, parto o puerperio, y que esa garantía también la tendrían las mujeres jóvenes y aquellas que viven en contextos rurales, históricamente segregadas y discriminadas de los servicios de salud.

Sin embargo, a noviembre del2015, el número de Muertes Maternas  (MM) ocurridas en 2015 ascendió a 673, lo que demuestra que este año, al cumplirse el plazo para que México redujera la mortalidad materna y alcanzara la cobertura universal de los servicios de salud reproductiva, muchas mujeres enfrentan riesgo de muerte al  convertirse en madres.

El compromiso lo adquirió en el año 2000, cuando Naciones Unidas reconoció que la pobreza afectaba severamente el desarrollo de la población y logró que 120 países, entre ellos México,  firmaran la Declaración del Milenio y con ello los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), uno de los cuales señala el compromiso de reducir, entre 1990 y 2015, la muerte materna (MM) en tres cuartas partes y asegurar la cobertura universal de servicios de salud reproductiva.

México debería pasar de 89 muertes por cada 100 mil nacidos vivos (Razón de Muerte Materna registrada en 1990), a 22 decesos para 2015, pero no lo hizo y fue uno de los 69 países que no alcanzaron el objetivo de reducir la MM, indica el reporte “Countdown to 2015”, que evaluó el cumplimiento de las metas del milenio.

Apenas logró reducir a 38.2 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos, pese a la serie de acciones en salud reproductiva que se emprendieron –ahora sabemos que infructuosamente- para garantizar a las mujeres servicios de salud durante la atención al embarazo, parto y puerperio.

PROGRAMAS INFRUCTUOSOS

Uno de los programas federales para “abatir” la mortalidad materna a nivel nacional fue Arranque Parejo en la Vida (APV), lanzado por la administración foxista y que hasta 2006 permaneció en el programa de atención materno-infantil del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGySR).

Su objetivo era garantizar a las mexicanas un embarazo saludable y un parto y puerperio sin complicaciones y fue severamente criticado por organizaciones civiles, debido a sus nulos resultados.

En 2004 dio inicio el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS), para dar el “Seguro Popular” a la población  tradicionalmente excluida de la seguridad social. Dos años después se desprendió el “Seguro Médico para una Nueva Generación”, para atender a recién nacidos.

En 2008 se puso en marcha la Estrategia de Embarazo Saludable, para afiliar al Seguro Popular a todas las mujeres excluidas de la seguridad social, debido a su tipo de empleo.

En 2009 se firmó el Convenio Interinstitucional para la Atención de Emergencias Obstétricas y la Estrategia Integral para Acelerar la Reducción de la Mortalidad Materna.

De 2003 a 2013, las acciones vinculadas con la salud materna concentraron la mayor proporción del gasto en Salud Reproductiva y Equidad de Género, de acuerdo con el informe “Cuentas en salud reproductiva y equidad de género” elaborado por el Instituto Nacional de Salud Pública.

Esta proporción ha ido decreciendo: en 2003 el porcentaje que ocupaban las acciones de muerte materna en el gasto en salud era del 80.5 por ciento y descendió a 66.5 por ciento en 2013.

Y para 2016 el programa presupuestal que asignaba recursos a la atención de la salud materna se fusionó con otro programa destinado a la salud de las mujeres.

MM EN ZONAS RURALES E INDIGENAS

Al mismo tiempo que la reducción de la MM resultó más lenta de lo esperado, reportó un patrón irregular entre entidades federativas, concentrándose, como en la década de los 90, en zonas rurales e indígenas.

Así, al inicio de los años 90, más de la mitad de la muerte materna   se concentró en zonas rurales e indígenas y, a 20 años de distancia,  33.4 por ciento de decesos aún se focalizan en localidades de menos de 2 mil 500 habitantes y de origen indígena.

Durango, Hidalgo, Chiapas, Guerrero, Tlaxcala, Chihuahua, Veracruz, Michoacán y Oaxaca, con un alto porcentaje de población rural e indígena, presentaron una RMM mayor a la nacional, indica la  Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud.

TAMBIÉN MUEREN LAS MÁS JÓVENES

Los programas gubernamentales tampoco beneficiaron a las más jóvenes, ya que muchas de las vidas perdidas por MM fueron de mujeres entre 10 y 19 años, según el informe “Alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio con Equidad. Una mirada desde la infancia y la adolescencia en México”, publicado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

La RMM en el grupo de 10 a 14 años de edad es de 66.6 por cada 100 mil nacidos vivos, y de 34.4 en el rango de 15 a 19 años. Los porcentajes más altos, en comparación con otros grupos etarios, se presentan en Sinaloa, Aguascalientes y Morelos. En Sinaloa los decesos entre adolescentes representan 50 por ciento, y 40 por ciento en cada uno de los otros dos estados.

El número de muertes prevenibles durante el embarazo es también mayor a medida que se incrementa la edad de las mujeres, especialmente a partir de los 35 años.  

NUEVO COMPROMISO… SIN AVANCES

En septiembre del 2015, luego de reconocer que se incumplió el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) para reducir la MM, México se adhirió a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con los cuales, otra vez, prometió garantizar la salud de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio.

El nuevo acuerdo internacional plantea en el objetivo 3: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades” y, dentro del objetivo, se plantea que para 2030, se debe reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 mil nacidos vivos.

Naciones Unidas advirtió que como muchas naciones ya habían alcanzado la meta propuesta para 2030 -que no es el caso de México- cada nación debería de ajustar los objetivos y sus respectivos indicadores a la realidad del país, y asegurar el financiamiento adecuado para cumplir  los objetivos.

México aún no determina cuáles serán los indicadores de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ni ha anunciado cuál será la política para darles cumplimiento.

 

Por Anaiz Zamora Márquez

 

Vía CimacNoticias 

 

“Leer evitará que creas que tener hijos es lo mejor que pueda pasarte en la vida”, decía una imagen que retomaba el diseño de librerías Gandhi y generó múltiples comentarios, algunos señalaban que un hijo o hija era siempre una bendición inigualable, otros se burlaban de las “mamá luchona” haciendo referencia a madres solteras, mientras que otros aplaudían la osada frase; ya sea una u otra la expresión, lo interesante es que los cuestionamientos giraban únicamente en torno a las mujeres. Los hombres en el tema del embarazo, en especial del embarazo adolescente, parecen invisibles, y si éste último tópico se ha convertido en un asunto de agenda pública, también se requiere considerar su existencia para estrategias de contención.

Pero ¿por qué es un problema el embarazo adolescente? Anteriormente era común que los matrimonios se dieran a temprana edad, sin embargo, a partir de la década de los 60 del siglo XX, durante la época de la revolución sexual, se identificó la sobrepoblación como una problemática a resolver, por lo que se desarrolló la planificación familiar. Por otra parte, gracias a la investigación social y los estudios de Género se identificó que el embarazo a temprana edad era un fenómeno que daba continuidad a diversas circunstancias de desigualdad y violencia para las mujeres, por ejemplo, reducía su trayectoria escolar, les impedía el acceso al mercado laboral y les implicaba un tipo de encarcelamiento en el hogar, por mencionar algunos ejemplos. Algunas de las causas que se han señalado son el amor romántico, el “vivieron felices por siempre”, y especialmente el obtener el estatus de madre, para lograr respeto, reconocimiento e irónicamente libertad ante los progenitores. Y si se ha mencionado por diferentes medios, estudios y publicaciones que Aguascalientes es una de las entidades de la República mexicana con mayor índice de embarazo en adolescentes es un reflejo de su ambiente en el que existe machismo y un ensalzamiento de la maternidad, de la familia tradicional.

Los proyectos implementados para reducir la incidencia del embarazo en adolescentes han sido múltiples, pero la mayoría han estado bajo la coordinación de instancias gubernamentales de salud que sólo promueven el uso de métodos anticonceptivos sin considerar otras circunstancias y hechos sociales. Por otra parte, la mayoría de las acciones integrales han sido destinadas para las mujeres, lo cual es de suma importancia pues son quienes transitan por el proceso de gestación con sus implicaciones y en especial porque son quienes se enfrentan a diversas problemáticas. Sin embargo, la reproducción en este tipo de casos no es asistida, por lo que también se deben cuestionar los imaginarios, las acciones y el papel de los varones adolescentes, pues simplemente negar su existencia como público, mensaje y sujeto de análisis reduce nuevamente a las mujeres a víctimas-victimarias, a las únicas responsables, a “calientes” que “salieron con su domingo siete”.

A diferencia de las mujeres, a los hombres se les educa para tener novias, llegar a tener una esposa, amantes, aventuras, por lo que la iniciación en la vida sexual se busca a muy temprana edad con un alto grado de irresponsabilidad, es así que mientras que a los hombres se les forja en el placer a las mujeres en la maternidad beatificada, por lo que se cree y acepta que ella debe cuidarse, protegerse; pero es urgente virar hacia los jóvenes y las masculinidades.

Por ejemplo, en un estudio de 2011 sobre la organización social del riesgo sexual entre migrantes mexicanos en New York, realizado por investigadores de la Columbia University, se identificó que las razones para que los varones indocumentados no utilizaran condón u otros métodos anticonceptivos durante sus relaciones sexuales radicaba en que consideraban a la pareja sexual como “limpia”, “sana”, “virginal”, en suma, buena mujer, por lo que las posibilidades de infecciones no eran pensadas y los embarazos no representaban importancia pues estaban de paso.

Para atender el embarazo adolescente es necesario que las actividades de concientización, de promoción de la salud sexual y reproductiva, así como de prevención no sólo consideren lo biológico, sino que también lo sociocultural debe ser una base sustancial de análisis, además de ampliar las diversas políticas a los varones adolescentes. Además se deben considerar protocolos de intervención por el que se hagan responsables de la paternidad, lo cual no significa el promover el matrimonio que sólo reproduce el problema, sino modelos por los cuales se puedan ejercer procesos legales y tal vez, sólo tal vez, de esta manera se piense dos veces el no utilizar condón u otros métodos anticonceptivos.

También está pendiente el debate sobre cuántas relaciones sexuales entre adolescentes inician por consentimiento mutuo pero, ante la negación de usar condón o por la falta de uno, se convierten en una violación que termina siendo aceptada por la propia víctima como algo que “propició”. Es urgente reflexionar sobre el embarazo adolescente a un mayor nivel.

Si para las mujeres son incontables las problemáticas relacionadas con el embarazo adolescente, a los hombres tampoco se les debe estigmatizar, pues en caso de hacerse responsables de un embarazo a temprana edad, siendo también adolescentes, se enfrentan a un duro escenario en el que deben buscar empleo, algunos dejar sus estudios y transformar su estilo de vida. Por ello es que la prevención del embarazo adolescente y la despenalización del aborto son un asunto de reconocimiento de la pobreza y las situaciones económicas adversas, pues las personas con mayor poder adquisitivo pueden recurrir a otras opciones: aborto en clínicas salubres del DF o en el extranjero, el refugiarse en sitios lejanos para parir y entregar en adopción a las o los hijos o a casas-hogar, o dejar el cuidado y manutención a los abuelos.

Por otra parte, además del embarazo adolescente, que se puede prevenir con múltiples métodos anticonceptivos, es importante generar una mayor conciencia entre las generaciones jóvenes sobre las infecciones de transmisión sexual, sin considerar que las acciones de concientización sobre éstas sólo se han focalizado a las personas que sostienen relaciones sexuales con otras del mismo sexo a causa del estigma, incluyendo a hombres que se asumen como heterosexuales pero tienen sexo con otros de manera esporádica.

Aunque el embarazo no debe ser satanizado, tampoco enaltecido, y lo preocupante son las circunstancias en que las mujeres y los hombres realizan prácticas por las cuales podrían embarazarse, pues a pesar de la sátira y burla de las “mamá luchona”, que carga con el imaginario de una madre soltera que deja el cuidado total de las y los hijos a la abuela mientras se va de “farra”, existen mujeres sin pareja quienes deciden libremente y en condiciones pertinentes el reproducirse, lo cual es respetable; pues el problema no es el embarazo en sí, sino sus implicaciones, y el embarazo adolescente representa para las mujeres introducirse en una serie de situaciones de desigualdad, injusticia y violencia sistemática.

Tal vez hasta que también sea un problema para los hombres habrá empatía y se dejará de enjuiciar, castigar y poner en cadalso a las mujeres, simplemente por tener el útero, olvidando que, a menos de que se trate de reproducción asistida, se requiere de espermas.

Por Juan Luis Montoya Acevez

 

@m_acevez

 

Vía La Jornada Aguascalientes 

 

Aunque el Gobierno federal, los gobiernos de los estados y muchas organizaciones de la sociedad civil aseguran que el embarazo adolescente y las infecciones de transmisión sexual (ITS) están entre sus grandes preocupaciones, las acciones para combatir este problema se enfrentan  a un primer y gran obstáculo: la ausencia de un currículo sobre formación de la sexualidad en los programas escolares de primaria, secundaria y preparatoria.

Otros de los obstáculos, cuando se buscan soluciones a temas relativos a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, son la intolerancia y el conservadurismo recalcitrante, impuesto a través de la educación no laica y que evita informar a la niñez y la juventud  sobre la sexualidad, las consecuencias del embarazo adolescente, las prácticas sexuales de riesgo, la violencia y la discriminación contra identidades que confrontan al heteropatriarcado.

Por eso, la mayoría de la información que llega a las y los jóvenes es a través de sus “amigos” o a través de fuentes poco confiables, por redes sociales, a veces a cuentagotas y otras veces abundante, pero  llena de mitos. Esto se debe a que el conservadurismo prevalece y se impone a las y los profesores incluso por presión de los padres o madres de familia, quienes no quieren que se les dé información, por temor y para  evitar, supuestamente, la práctica sexual temprana.

En la escuela secundaria, las y los adolescentes tienen una aproximación breve y superficial en el aula, a través de los programas de estudio y de los libros de texto. Antes, esa leve información se daba hasta el bachillerato y fue recibida por quienes hoy son padres y madres de familia.

Los libros incluyen esquemas con información obsoleta sobre “el órgano reproductor masculino y femenino”, donde la imagen correspondiente al joven está de perfil y de frente la de la joven. Las pláticas de muchos docentes se centran en el temor a las infecciones de transmisión sexual y al embarazo.

Peor aún, hay maestras y maestros que prefieren no abordar esos escasos contenidos para evitar que las madres y padres protesten. Cabe decir que no son todos y que hay docentes que asumen el riesgo y dan la importancia necesaria a los contenidos. Incluso, solicitan apoyo de organizaciones especializadas en derechos reproductivos para que den la información a las y los alumnos, casi siempre sobre prevención de embarazos tempranos e infecciones de transmisión sexual.

La información que gira en el entorno de la juventud muchas veces contribuye a la confusión, al fortalecimiento de mitos, prejuicios y estigmas sobre la sexualidad, y fomenta también la discriminación para quienes manifiestan una sexualidad que se sale del orden sexual heteronormativo. Así, a la información sobre derechos sexuales y reproductivos se suma y se refuerza con las actividades que se fomentan en alumnas y alumnos en el aula: bordado, tejido y costura para ellas, y actividades relacionadas con la fuerza para  ellos.

La necesidad de que niñas, niños y adolescentes cuenten con información sobre derechos sexuales y reproductivos causó disputas durante la discusión para aprobar la Ley General de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, pese a que hay un currículo prácticamente nulo en los ciclos escolares.

Lo que sí hay es  un currículum oculto que genera desinformación y refuerza los mitos. En este currículum oculto se encuentran las causas, en gran medida, de los  altos índices de embarazo adolescente y de los casos de ITS.

Urge la creación de un currículo oficial que contribuya a resolver estos problemas y evite al mismo tiempo el efecto en la vida de las y los jóvenes adolescentes. Y frente a las restricciones que la educación formal afronta, la alternativa es un programa de información alternativo que empiece a romper los mitos en torno a la sexualidad.

Urge que desde los espacios educativos se trabaje en un currículo, que esté integrado  a los programas de formación e información de docentes, con el fin de que puedan desarrollar propuestas para que la información sobre derechos sexuales y reproductivos llegue a las y los alumnos, generando una educación informada, que trastoque los esquemas aprendidos y dé una perspectiva más desprejuiciada y consciente, sin miedo a la sexualidad y poniendo a salvo la vida.

 

Por Argentina Casanova

 

Vía CimacNoticias